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Por Mariano Pacheco, Director del Instituto Frattasi

Tres momentos fundamentales tuvo el neoliberalismo en el país, dejando como saldo una Argentina de la Desigualdad: la dictadura, el menemismo y el macrismo. Los tres tuvieron como reverso una pujante resistencia popular. Obviamente, por la dimensión de la Contraofensiva antipopular, en los primeros dos periodos la lucha demoró en masificarse.

La resistencia a la dictadura por parte de la clase trabajadora empezó el mismísimo 24 de marzo de 1976, se sostuvo a fuerza de sabotajes, trabajo «a tristeza» y huelgas parciales, con un despertar masivo en 1979 con paros generales, y la emblemática movilización del 30 de abril de 1982, bajo la consigna PAZ, PAN Y TRABAJO.

La resistencia al menemismo tuvo su primer momento de resistencia en los primeros años, huelgas contra las privatizaciones que culminaron en derrotas, luego la emergencia de la CTA, su coordinación con el MTA y la CCC y más tarde, su masificación y obtención de victorias parciales tras las puebladas de 1996 y el surgimiento del Movimiento Piquetero.

El macrismo tuvo sus manifestaciones de concentración obrera opositora en los primeros meses de 2016 y, en agosto de ese año, la Marcha de San Cayetano por TIERRA,TECHO Y TRABAJO. De allí surge el Tridente de organizaciones (CTEP- CCC- Barrios de Pie) que darán inicio en 2019 a la UTEP, el Sindicato del Precariado. Esta vez la ofensiva duró mucho menos. En diciembre de 2017 comenzaba el inicio del fin de la nueva ofensiva neoliberal,derrotada electoralmente en octubre de 2019.

En los tres periodos, la lucha en defensa de los derechos humanos jugaron un papel fundamental: el surgimiento de las madres, luego de HIJOS y más tarde el repudio irrestricto a las políticas negacionistas.
Ninguno de los tres periodos, sin embargo, hubiese llegado a su fin sin el protagonismo determinante de la clase trabajadora.

En los tres periodos, asimismo, las mujeres jugaron un rol mucho más pujante que en décadas anteriores: las Madres de Plaza de Mayo; las Piqueteras; las que grtaron Ni Una Menos y Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Casi medio siglo de luchas nos convidan a pensar hoy en el desafío de gestar una Nueva Columna Vertebral para seguir transitando la Larga Marcha hacia la Justicia Social.

No hay política popular sin protagonismo de la clase trabajadora. No hay movimiento obrero en el siglo XXI sin dar cuenta de las reconfiguraciones del capital, y por lo tanto, del propio proletariado.

El punto de vista popular resulta fundamental para pensar tanto la historia como la actualidad. Sino, nos queda la historia miope de la derecha y el progresismo sin sujeto. Nos queda el neoliberalismo o el progresismo con Estado pero sin pueblo.

MARIANO PACHECO (El Escritor Cabeza)
#ApuntesdeHistoria#ApuntesdeCoyuntura